
Una de las demandas dentro del sector ha sido
siempre la de poder disfrutar de embarcaciones seguras pero con consumo de
gasoil.
Tal y como está el mercado en este momento, los motores diesel han
de ser intraborda.
Gracias a la tradición en construcción naval de Corelsa, la
adaptación de los modelos ORZÀN de polietileno a este tipo de
motores ha sido un éxito.
Con las mismas ventajas y resistencia que el resto de los modelos Orzán,
esta nueva generación permite al usuario tener más de una opción
a la hora de decantarse por una embarcación de trabajo.
Para el correcto funcionamiento de estos motores todos los modelos disponen
de ventilación forzada en su cámara de máquinas, además
de un reforzado especial en la misma que permite la instalación de
altas potencias.
Cualquier motor del mercado se puede instalar, tanto Volvo Penta, como Wolksvagen
o Yanmar, etc. Otra opción, es el tipo de propulsor, pudiéndose
adaptar tanto colas “en Z” o “Sterndrive” como turbinas.
Una última ventaja, es que la distribución de la cubierta es
tal que el espacio libre de carga es el mismo que en las embarcaciones con
motor fueraborda.
La decisión es del usuario.